“Hoy son los Marinos de la Regata Bicentenario “Velas Sudamérica 2010” quienes han evocado la magia del Cabo de Hornos”

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A las 04:30 horas del miércoles 23 de marzo se iniciaron las actividades del Buque Escuela “Esmeralda”. A esa hora comenzaron los preparativos para uno de los días más esperados por cualquier marino, pues todos hemos soñado alguna vez con cruzar el mítico Cabo de Hornos; y hoy era el día elegido por la flota de “Velas Sudamérica 2010” para hacerlo.

 

A las 04:30 horas del miércoles 23 de marzo se iniciaron las actividades del Buque Escuela “Esmeralda”. A esa hora comenzaron los preparativos para uno de los días más esperados por cualquier marino, pues todos hemos soñado alguna vez con cruzar el mítico Cabo de Hornos; y hoy era el día elegido por la flota de “Velas Sudamérica 2010” para hacerlo.

Para algunos, que no saben de aventuras náuticas, el Cabo de Hornos es sólo una roca, pero es mucho más que eso, el Cabo de Hornos es la isla al final del mundo; es un pedazo de tierra con 125 lagos a su alrededor, es de topografía muy abrupta y su pico más alto tiene 800 metros, donde llueve y nieva durante 25 días al mes. El Cabo, es el punto más al sur de Sudamérica situado en latitud 55º 58′ 47”S y longitud 067º 16′ 18” W en la isla Hornos en el grupo de islas Hermite, que también marca el limite norte del Paso de Drake. El promedio anual de temperatura de 5.2º C, el de lluvias de 1.357mm anuales, y de vientos de 45 Nds con rachas de 70 Nds., que ocurren en todas las estaciones.

La isla es barrida constantemente por vientos muy violentos y es por eso que muchos navegantes y Marinos han soñado estar ahí.

Así fue como a las 05:00 horas, fueron despertando uno a uno los hombres que desplegarían las velas de la “Dama Blanca” en esta histórica tarea. Una hora más tarde, la cubierta ya estaba llena de “viejos lobos de mar” que contaban a los más jóvenes como fueron navegaciones anteriores por dicho lugar, narrando tantas historias que, aún así, no se comparan con vivir el hecho mismo de navegar estas aguas. Poco a poco, la oscuridad de la noche se fue retirando y dio paso a la increíble montaña de piedra que ha sido azotada por estos mares australes y vientos continuos desde el inicio de los tiempos.

A las 7.20 horas, comenzaron a desplegarse las velas, partiendo desde la proa con las velas cuchillas, hasta terminar con las velas altas de los palos de popa.

El rumbo a esa hora ya era franco al este. Las condiciones meteorológicas eran las ideales y mucho mejores de las esperadas: viento de 45 a 50 Km/h desde el NW, una mar de fondo con olas de 2 a 2,5 metros desde el weste, la temperatura 7,0º C, visibilidad de 10 Km y un intimidante cielo nublado que nos recordaba que en este lugar las condiciones pueden cambiar de un momento a otro.

El marco no podía ser mejor, un espectáculo que ni el más soñador de los navegantes hubiera imaginado: Una flota de 10 grandes veleros que navegaba cada uno con sus banderas flameando y todas sus velas con dirección este pasando frente a uno de los puntos más australes del mundo y recibiendo el saludo fraternal del Comandante en Jefe de la Tercera Zona Naval y los guardianes del Faro, con un gran pabellón nacional flameado al tope del asta de dicho lugar, daban la imagen adecuada para esta postal única.

Uno a uno, los grandes veleros de este histórico evento fueron cruzando frente al faro dejando al centro a nuestro majestuoso e imponente Buque Escuela “ESMERALDA”, rodeado de la Fragata “LIBERTAD” de Argentina, “CISNE BRANCO” de Brasil, “SAGRES” de Portugal, “GUAYAS” de Ecuador, “SIMÓN BOLÍVAR” de Venezuela, “EUROPA” de Holanda, “GLORIA” de Colombia, “CUHAUTÉMOC” de México y “EXPLORER EXPEDITION” de Panamá.

Hoy son los Marinos de la Regata Bicentenario “Velas Sudamérica 2010”, quienes han evocado la magia del Hornos y que pueden dar fe del momento único que se vive al realizar esta navegación, la cual es descrita de la misma forma por Francisco Coloane cuando escribe: “Los navegantes claman que a menos de una milla de este trágico punto, que es testigo de un nunca terminar, duelo entre dos océanos que se juntan en el Hornos. El Diablo mismo es hecho prisionero, y en noches de tormenta, uno puede escucharlo rechinando sus cadenas, cuando el mar ataca las sombras…..”

Así fue como pasadas las nueve de la mañana, la flota de veleros desfiló frente al “Cabo de Hornos” desafiando su temida historia de mal tiempo, pero que en esta ocasión nos brindó un cálido recibimiento a los tripulantes de la Regata Bicentenario “Velas Sudamérica “2010”, los que sobrevolados por helicópteros de la Armada Nacional dejaron un registro gráfico de esta marinera hazaña, luego de la cual, y una vez arriadas nuevamente sus velas, tomaron rumbo al Norte, al encuentro de los canales del Sur de Chile, los que brindarán nuevas aventuras y desafíos a estos viejos lobos de mar.

Experiencia del Comandante del B.E. Esmeralda, CN Ignacio Mardones al surcar el mítico Cabo de Hornos.

 

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