“La Esmeralda 1879”

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Esta reseña fue escrita y vivenciada desde cerca por el Suboficial (R), Don Manuel Chamorro Moreno. Amigo cercano del último sobreviviente del combate, Wenceslao Vargas. A sus 84 años de edad y desde 1944 en servicio a la Armada de Chile, nos cuenta su mirada de la película.

 

Apasionante y conmovedor fue ver el resultado del arduo trabajo del elenco, orgullo nacional que tenemos como país desde el día 6 de mayo, al estrenarse esta producción cinematográfica “ La Esmeralda 1879” , presentación exhibida como inicio de las actividades relacionadas al Mes de Mar programada por la Armada de Chile.

Este film, explica de manera detallada la valentía y coraje de cada uno de los tripulantes de la Esmeralda , específicamente el 21 de mayo de 1879, “El Combate Naval de Iquique”, momento clave de la Guerra del Pacífico y para la historia de Chile.

La importancia de este film, es que el último sobreviviente de la gloriosa corbeta de 1941, Wenceslao Vargas Rojas, fue capaz de dar vida a sus relatos, para que fuesen recordados por las futuras generaciones y expuestos en este desafío para los cineastas de nuestro país. La historia de la película, igualmente es relatada por el último sobreviviente y grumete de aquella época Wenceslao Vargas, para expresar en la actualidad de manera detallada, la fuerte desventaja que mantenía la corbeta Esmeralda frente a su oponente Huáscar.

Al acercarse el acorazado peruano a la rada, el Comandante Arturo Prat, interpretado en la película por el actor Jaime Omeñaca, pide a su tripulación luchar hasta morir. Estremecedor fue escuchar al actor, cuando lo peor ya se veía venir, ¡Viva Chile! sacándose su gorra y tirándola a los vientos que pronto serían el mejor testigo de lo que vendría.

La valentía con que es interpretado el papel de cada uno de los tripulantes es sorprendente, por sobre todo la actuación del joven y talentoso Fernando Godoy, quien fue el elegido para darle vida a Wenceslao Vargas.

En medio del fuego cruzado de artillería, heridos y miedo de los jóvenes inexpertos, pero valientes integrantes de la corbeta Esmeralda, comienza el drama en todo su espectro. Sumado a la aparición en cubierta de la silueta de la querida y amada esposa del Comandante Prat, Carmela Carvajal, expresando todo el dolor por sentir que pronto la perdería, pero que estaba ahí para entregarle su bendición.

La emoción se apoderó de todos los presentes, en el momento en que el encargado del bloqueo de Iquique, Arturo Prat, saltó al abordaje, acompañado del leal y valiente sargento Aldea, quien fue el primero en caer moribundo a bordo del “Huáscar”, al mismo tiempo, al seguir avanzando por sobre su cubierta, el Comandante Arturo Prat, también cae herido, pero en un esfuerzo supremo se levanta para recibir el disparo mortal por parte de un fusilero peruano que lo llevaría a la Gloria y a la eternidad.

 

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