Estudian factibilidad de cultivo del camarón de roca

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Un investigador del Departamento de Oceanografía de la Universidad de Concepción (UdeC) estudia la factibilidad de impulsar el cultivo de camarón de roca (Rhynchocinetes typus) en la Región del Bío Bío. La idea es convertirlo en una nueva alternativa productiva para pequeñas empresas pesqueras y acuícolas.


Según el profesor Marco Antonio Retamal, la iniciativa -que forma parte de un proyecto del Fondo de Fomento al Desarrollo Científico y Tecnológico (Fondef)- apunta a desarrollar una tecnología adecuada para la producción controlada y programada de este recurso, conocido en la región como el ‘camarón de grandes ojos verdes’.

Desde hace algunos años, en las zonas central y norte de Chile es una opción económica para los pescadores artesanales, que comercializan el camarón de roca.

El investigador de la UdeC eligió esta especie por ser endémica, de alto valor comercial y con potencial gastronómico.

Instalaciones donde se realizan los experimentod de cultivo de camarón de roca. (Foto: UdeC)

Además, el hecho de que este crustáceo se encuentre cercano a la costa facilita el desarrollo del proyecto y la obtención de ejemplares juveniles bajo condiciones controladas, en laboratorio, algo nunca logrado en el país.

Los antecedentes sobre el cultivo de camarón de roca son nulos o escasos, según el académico.

El ciclo reproductivo se conoce sólo hasta la etapa larval, y nunca se han obtenido postlarvas o juveniles en cautiverio, observó Retamal.

El proyecto incluye varias etapas: captura de reproductores en Chome (península de Tumbes), aclimatación, apareamiento, obtención de larvas y determinación de la densidad adecuada para la viabilidad de los cultivos.

Tras la recolección de reproductores y su colocación en acuarios de laboratorio, se lograron los primeros desoves y larvas.

En una estación experimental construida en el Campus Concepción se realizan los ensayos de impregnación [fecundación] de hembras y la obtención de huevos y larvas hasta el último estado de desarrollo, desde enero de 2012.

Allí también se instaló un sistema de producción de microalgas y pequeños crustáceos para alimentar a las larvas.

Hasta el momento se obtuvo un primer grupo de larvas, que alcanzó en 47 días los siete estadios de zoea (es decir, los siete estados larvales de la especie, en que los individuos adquieren apéndices cefálicos, torácicos y abdominales).

Un segundo grupo llegó al primer estadio larvario, y también hay en el laboratorio hembras portadoras de huevos en diferentes estados de desarrollo embrionario.

Los experimentos realizados indican “que es más factible una densidad de cultivo de 23,4 individuos por metro cuadrado”.

Una vez que se haya perfeccionado la tecnología, se iniciará el proceso de transferencia de los protocolos de mantención del camarón de roca a los pescadores de la caleta Perone (Hualpén).

“Esperamos que su traspaso y el inicio de su comercialización posterior se inicie este año, ya que [las larvas] deben alcanzar la talla comercial o una talla mínima de madurez sexual. Lo importante de aportar juveniles es que una vez lograda esta meta, todo se transforma en un proceso continuo”, indicó el investigador.

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