Hundimiento del Crucero «Dresden»

Historias de Mar

A las 11.30 horas del 14 de marzo de 1915, durante el transcurso de la Primera Guerra Mundial, se hundía en aguas de Bahía Cumberland, en el archipiélago de Juan Fernández Chile, el legendario crucero alemán “Dresden”.

A las 11.30 horas del 14 de marzo de 1915, durante el transcurso de la Primera Guerra Mundial, se hundía en aguas de Bahía Cumberland, en el archipiélago de Juan Fernández, Chile, el legendario crucero alemán “Dresden”, todo un símbolo sobreviviente de la Escuadra Imperial alemana. La embarcación, al mando del almirante Maximiliano Graf Von Spee, obtuvo una resonante victoria sobre una flota inglesa en la batalla naval de Coronel, el 1º de noviembre de 1914 y posteriormente derrotada por éstos, en la Batalla Naval de las Falkland, en diciembre del mismo año. Fue el único buque que logró escapar de la tragedia.

En esta contienda, donde fueron hundido los cruceros alemanes “Gneisenau”, “Nuremberg” Scharnhorst” y “Leipzig”, el “Dresden” logró desprenderse de la persecución de los ingleses y al amparo de la niebla y desarrollando su máxima velocidad escapó hacia el Cabo de Hornos, buscando refugio en los canales australes de nuestro país, donde permaneció a la espera de abastecimientos, al resguardo de la flota británica que lo buscaba desesperadamente por la región. Allí, luego de una larga espera, salió al Pacífico amparándose posteriormente en Cumberland.

Fondeado en esta bahía, fue sorprendido al amanecer del 14 de marzo de 1915 por los cruceros ingleses “Glasgow”, “Kent” y el transporte “Orama” que abrieron fuego sobre su estructura a una distancia de 3.500 metros . El “Dresden” contestó el ataque, pero tuvo que silenciarse por un torbellino de humo y llama que impedían la vista del enemigo. Una pausa de un cuarto de hora prolongó su agonía hasta las 11.30 horas, momentos en que envuelto en llamas empezaba su hundimiento al estallar con formidable estruendo su santabárbara.

Días después del combate llegaban a la zona los cruceros de la Armada de Chile “Zenteno” y “Esmeralda”, con la misión de informar al Gobierno sobre la acción bélica ocurrida en sus aguas territoriales y transportar a la Isla Quiriquina a los tripulantes sobrevivientes del buque germano, los que fueron internados en este lugar hasta el término del conflicto. Su campana, extraída desde el fondo del mar como emblema relevante del accionar naval mundial, fue entregada en comodato de cinco años a la ciudad alemana de Dresden, por el Ministerio de Bienes Nacionales de nuestro país.

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