LOS CRUCEROS “CAPITAN PRAT” y “O’HIGGINS”

Instituciones

El activo y distinguido Vicealmirante Inmanuel Holger obtuvo con perseverancia una ley que se dio en llamar “Ley de Cruceros”, la cual otorgaba recursos económicos a la Armada de Chile para adquirir este tipo de unidades. Como Jefe de la Misión Naval de Chile en Washington, secundado por el embajador Félix Nieto del Río, logró culminar las gestiones de compra con la entrega de parte de la Marina norteamericana, de dos poderosos cruceros de la clase “Brooklyn”, que permanecían en la reserva.


Según el escritor naval, don Rodrigo Fuenzalida Bade, el anuncio oficial del buen éxito de las negociaciones en Washington, fue hecho por el Presidente de la República, Gabriel González Videla, desde la cubierta del acorazado “Almirante Latorre”, el memorable 20 de noviembre de 1950, luego de un almuerzo que le fue ofrecido con motivo de su concurrencia a presenciar los ejercicios finales de la Escuadra.

La noticia produjo un hondo y general sentimiento de regocijo y satisfacción entre las tripulaciones que manifestaron su júbilo con su gorra en alto y lanzando un sonoro “Viva Chile”. No era para menos, pues con ello se cumplía un sentido anhelo largamente acariciado que vendría a satisfacer nuestras necesidades y nuevas experiencias profesionales, a tono con el progreso de las más modernas y poderosas marinas del mundo.

Los cruceros eran: el CL-40 “”Nashville” y CL-43” “Brooklyn” de 13.000 toneladas de desplazamiento que fueron bautizados por la Armada de Chile como “Capitán Prat” y “O’Higgins”. Fueron sus primeros Comandantes los capitanes de navío Jorge Araos Salinas y Donald Mac Intyre Griffit, respectivamente. Los servicios prestados al país por ambas unidades serán siempre recordados por su generosa participación ante la emergencia ciudadana, como asimismo en su inclaudicable misión de cantilena inexpugnable ante la contingencia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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