Autoridad marítima vela por preservar las ballenas

Preguntas frecuentes
Más de 1500 kilómetros del territorio marítimo del país fueron sobrevolados por científicos del Centro de Conservación Cetácea (CCC) para efectuar una aparición estimativa del número de ballenas azules en aguas chilenas.

Revista Nuestro Mar
Abril 2007

Más de 1500 kilómetros del territorio marítimo del país fueron sobrevolados durante el verano por científicos del Centro de Conservación Cetácea, CCC, a bordo de aeronaves aportadas por la Dirección General del Territorio Marítimo y de Marina Mercante. Los aviones Skymaster 332 y Naval 334 cubrieron largas travesías para efectuar una aparición estimativa del número de ballenas azules en aguas chilenas.

El proyecto Alfaguara cumple la solicitud de la Comisión Ballenera Internacional, CBI, de ampliar los estudios acerca de ese mamífero marino en la proximidades de la Isla Grande de Chiloé. El nombre Alfaguara corresponde a una especie que los antiguos balleneros buscaban porque su tamaño, sobre 30 metros y peso de alrededor de 100 toneladas, era una fuente de ganancias muy apetecidas.

Reunión Internacional

La presidenta del CCC, Bárbara Galleti, visitó al Director de Intereses Marítimos de Directemar, capitán de navío, Juan Pablo Heusser, con el fin de agradecer los apoyos recibidos e informar que los resultados de esa inspección serán presentados al Comité Científico e la reunión anual de la Comisión Ballenera Internacional que tendrá lugar en Alaska en mayo próximo. Informó igualmente que el prestigio alcanzado por nuestro país respecto de la conversación de cetáceos motivó que Chile haya sido elegido como sede de la reunión anual del año próximo.

Recursos Marinos

Los principios del Centro de Conservación Cetácea calzan con aquella parte de la misión de Directemar respecto de la protección de los recursos marinos del país. La Dirección de Intereses Marítimos de Directemar tiene un departamento de Marina de Pesca y Recursos Marinos al cual competen diversas obligaciones, entre ellas el hacer respetar las vedas que decrete el estado para especies determinadas.

Las ballenas y otras especies, como las tortugas y el lobo de dos pelos, están protegidas por una veda de 30 años y por la moratoria internacional acordada por los países miembros de la Comisión Ballenera Internacional.

El centro de conservación Cetácea de Chile propicia la utilización no letal de las ballenas, aprovechando el interés turístico que despiertan esos enormes animales de notable inteligencia, mayoritariamente pacíficos, capaces de comunicarse entre sí, de entonar ciertas melodías, de experimentar amor entre las parejas y con sus hijos y de crear grupos que desarrollan sus vidas en comunidades perfectamente organizadas.

La colaboración que presta Directemar al Centro de Conservación Cetácea se enmarca, en consecuencia, en principios que son comunes a ambos organismos.

Áreas protegidas

Chile ha descubierto en los últimos años que hay zonas de sus territorios marítimos australes donde están reapareciendo, en creciente cantidad, ejemplares de algunas especies de ballenas. Posiblemente se habían alejado cuando su número se redujo a causa de las capturas ilimitadas a que fueron sometidas por décadas. Las sobrevivientes  buscaron un hábitat menos peligroso y sólo en el presente, cuando los acuerdos internacionales de protección han permitido un crecimiento de la especie, están retornando a los que fueron los lugares originales donde vivieron.

La presencia de ballenas en cualquier sector de los océanos del planeta constituye de inmediato un atractivo muy fuerte para el ser humano. Así lo han probado más de 100 países cuando notables corrientes turísticas empezaron a desplazarse hacia los sectores donde se avisaban los cetáceos, creándose la infraestructura necesaria para su atención.

Estudios económicos últimos señalan que esa actividad ha producido más de mil millones de dólares en el mundo.

Protección

Los grandes mamíferos marinos fueron diezmados por siglos para aprovechar su carne, los huesos, el ámbar gris y la grasa.

Los pueblos orientales gustan de la carne de ballena y tanto en oriente como en occidente, la grasa de ballena se convertía en aceite que se usaba para la iluminación mientras que el ámbar de los cachalotes era un caro ingrediente para la perfumería .La industrialización  y sus avances les encontraron otros usos, por lo que hasta hoy la explotación de los grandes cetáceos ha dado utilidades considerables a quienes los cazan.

La comisión Ballenera Internacional es escenario de fuertes controversias entre la mayoría de sus miembros que está por la moratoria internacional de la caza de cetáceos y el grupo encabezado por Japón, Noruega, y Finlandia, naciones de larga tradición en esas capturas.

Una de las carencias de la CBI era la falta de información científica obtenida con el apoyo de Directemar, ponen a nuestro país en un lugar expectable dentro del campo científico dedicado a los cetáceos, el cual servirá de respaldo a su más amplia explotación ecoturística.

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