Culturas Marítimas del Pacifico y Oceanía

Noticias historias del Mar
Los viajes de aquellos navegantes como Magallanes, Cook y La Pérouse, quienes se adentraron por las aguas del Pacífico rumbo a la Oceanía, están marcadas por el esfuerzo, el sacrificio y la aventura..

 

Por Jorge Cepeda González

Revista Nuestro Mar

30 de Marzo de 2005

La gran extensión del Océano Pacifico, que baña las costas continentales de América y Asia también circunda con sus aguas a un singular continente compuesto de miles de islas desperdigadas en su vasta inmensidad. Es la Oceanía, nombre que suele asociarse a idílicas islas de blancas arenas, exuberante vegetación y sensuales mujeres.

Esta imagen no dista mucho de ser realidad, y tan subyugadora es, como que en el siglo XIX puso en jaque a la justicia británica, cuando la tripulación del H.M.S. “Bounty” se amotino y junto a un oficial, Fletcher Christen, buscaron refugio en Tahiti y en Tubuai, tras dejar al comandante de la nave, William Bligh y su fiel tripulación a la deriva en un diminuto bote cerca de las islas Tonga

.

La islas mayores de Oceanía son Australia, Nueva Guinea y Nueva Zelanda .Las agrupaciones menores son los archipiélagos de Micronesia, Melanesia y Polinesia.

Se estima que estas islas fueron pobladas originalmente por grupos asiáticos continentales, que desde hace unos 60.000 años comenzaron una expansión hacia el sudeste, estableciéndose en Indonesia y Australia, para continuar en sucesivas oleadas hasta las islas del Pacifico Sur, e incluso hasta América .El resto del mundo recién vino a saber de su existencia con la llegada de los primeros navegantes europeos que arribaron a sus costas.

Esfuerzo portugués

Portugal, lejos del Mar Mediterráneo, entonces centro de gravedad del comercio y las comunicaciones, se empeño en descubrir una nueva ruta hacia el reinote las especias y decidió enfrentar al mٕitico “mar tenebroso”.Un joven sobresaliente de la Armada del almirante Francisco de Almeida, “el almirante de los mares indios” llamado Fernao de Magalhais”, tendría el privilegio de circunnavegar el mundo, descubriendo nuevas tierras a lo largo de su extenso periplo.

Fernando de Magallanes nació en 1480. Hijodalgo de una familia noble, fue educado en la corte donde aprendió geografía y náutica. En 1505 se embarco en la expedición de Francisco de Almeida a la India y allí obtuvo informes acerca de las islas Malucas, conocidas como islas de las especias  , Caído en desgracia en la corte del rey portugués, Magallanes se fue a Sevilla en 1517, en donde junto al cosmógrafo Rui Faleiro, convencidos que las Malucas estaban situadas dentro de la demarcación española que había fijado el Tratado de Tordesillas (1494), ofrecieron al rey de España un proyecto para explorar el oriente que el rey portugués había rechazado.

Su propuesta era llegar a las islas de las Especias por una ruta occidental de jurisdicción española, a través de un paso o estrecho por el sur de Sudamérica, evitando así los dominios portugueses. En 1518 una capitulación en Valladolid nombro a Magallanes capitán general de la Armada y gobernador de todas las tierras que encontrara.10 de agosto de 1519 Magallanes partió de Sevilla hacia la Especiería con cinco naves: la “Trinidad “ nave capitana; la “Concepción”, con Juan Sebastián Elcano como contramaestre; la “San Antonio”, la “Santiago” y la “Victoria”, que fue la única que regreso a España, y unos 250 hombres, entre los que figuraba Antonio de Pigafetta, cronista del viaje. Magallanes puso rumbo a Sudamérica, se aprovisiono en las islas Canarias, y luego de entrar en la bahía de San Julián, donde invernaron cerca de cinco meses. Allí Magallanes hubo de sofocar un motín y perder dos naves: la “San Antonio” que deserto.

Reiniciaba la navegación, el 21 de octubre entraron en el tan buscado paso del sur, un estrecho, al que Magallanes llamo de Todos los Santos, y salieron al océano Pacifico el 28 de noviembre. Ascendieron por la costa chilena hasta colocarse sobre los 32ª de latitud S, desde donde viraron hacia el Oeste. Durante tres meses navegaron sin provisiones frescas ni agua y con la tripulación padeciendo escorbuto, hasta que el 24 de enero de 1521 llegaron a las islas Marianas, donde se aprovisionaron. Luego alcanzaron las islas mas tarde conocidas como Filipinas. En la isla de Cebú, Magallanes estableció la primera alianza española con los habitantes de la isla, sin embargo en un enfrentamiento con huestes del cacique rebelde Lapu-Lapu, murió el 27 de Abril de 1521 en la isla Mactan, sin haber podido completar la hazaña de dar la primera vuelta al mundo.

Los restos de su expedición se dirigieron a las Malucas. Al quedar una sola nave, “la Victoria “, al mando de Elcano, este regreso a España con 18 supervivientes y cargadas de especias. 

Abel Janszoon Tasman

Nació en el pueblo de Lutjergast, Holanda, hacia 1603. En 1642 emprendió un viaje de exploración por el Índico para esclarecer si las posesiones holandesas de Nueva Holanda (Australia) estaban situadas en la región denominada “Tierra Australis Incógnita” y determinar la insularidad de Nueva Guinea.

Durante su periplo descubrió casualmente una bella isla que denominó Van Diemenis Land, en honor del gobernador de Batavia, bajo cuyos auspicios navegaba, isla que desde 1856 lleva su nombre.

Nuevos viajes a la región no le permitieron a Abel Tasman determinar la insularidad de Tasmania, ni discernir si Nueva Guinea era parte de Australia, falleciendo finalmente en 1659 en Yakarta.

James Cook

Nació en Marton, condado de York, Inglaterra, el 28 de octubre de 1728, hijo de un modesto agricultor. Su educación fue muy limitada. Al fallecer su padre, se alistó como grumete en un barco de carga, llegando algún tiempo después a mandar una pequeña embarcación. Enrolado como marinero en la Armada Británica, embarcó en la “Eagle” del Comandante Palliser, quien de inmediato se fijó en las aptitudes del joven grumete, que muy pronto fue ascendido a contramaestre. Confirmado su título por el Almirantazgo, fue destinado a la fragata “Mercury” donde ascendió a sargento. Practicó importantes sondeos en el río San Lorenzo, a la vista de la escuadra francesa, siendo luego destinado al buque insignia “Northumberland”, dónde aprovechó sus horas de descanso para estudiar matemáticas y astronomía.

Las cartas y observaciones que Cook había hecho de Terranova y del Labrador, publicadas en ocho mapas en 1776-78, llamaron la atención de la Real Sociedad, así como la observación que realizó de un eclipse de sol en agosto de 1766, que publicó en los folletines “Philosophical Transactions”, aumentando aún más su reputación dentro de aquella corporación.

Ascendido a teniente, le fue confiada una expedición de la isla de Tahiti, con el objeto de observar el tránsito de Venus. El 26 de agosto de 1768, a bordo del “Endeavour”, un buque de 370 toneladas, zarpó de Plymouth con la comisión científica.

Después de tocar en Madeira y Río de Janeiro, dobló el cabo de Buena Esperanza, llegó a Tahití el 13 de abril de 1769, y el 3 de junio el tránsito de aquel planeta fue satisfactoriamente observado, favorecido por un tiempo espléndido. De regreso, empleó seis meses en navegar alrededor de Nueva Zelanda, levantando planos y cartas hidrográficas, zona que no había sido visitada desde su descubrimiento por Tasman en 1642, descubriendo además varias islas que llamó de “La Sociedad”, en honor de la Real Sociedad Geográfica .Asimismo, examinó la costa oriental de Australia y Nueva Guinea. Después de una recalada de dos meses en Batavia para reparar averías, volvió por el cabo de Buena Esperanza y llegó a Inglaterra el 12 de junio de 1771.

Los importantes descubrimientos geográficos obtenidos en este viaje, merecieron la aprobación general y dos meses después recibió la orden de preparar una nueva expedición para el descubrimiento de la imaginaria “Terra Australis Incógnita”. Fue el primer europeo en llegar muy cerca de la Antártica (Islas Georgia del Sur) y deducir su existencia por la gran cantidad de témpanos que encontró en su ruta. Por estos méritos, en 1775 fue ascendido a capitán de navío y aceptado como miembro de la sociedad Real.

Buscando descubrir un paso por el norte, en 1776 viajó hacia el estrecho de Bering, en sus naves “Resolution” y “Discovery”.

Después de remontar hasta 65 de latitud norte, con el objeto de hallar un paso al Atlántico, determinó invernar en el Pacifico ecuatorial, descubriendo algunos pequeños grupos de islas. En enero de 1778 puso proa nuevamente hacia el norte y en la travesía descubrió y circunnavegó las islas Sándwich, a las que dio este nombre en honor del conde de Sándwich.

Habiendo reconocido cuidadosamente el grupo de las Aleutanias, en Agosto de ese año descubrió la isla Hawaii, relacionándose con los isleños.

La noche del 13 de febrero de 1779 fue robado uno de los botes del “Discovery”, por lo que Cook determinó apoderarse de la persona del rey isleño y retenerle como prisionero hasta que la embarcación  fuese restituida. Al día siguiente desembarcó en la isla con un teniente y nueve hombres conduciendo al rey para lograr el intercambio, sin embargo, en un confuso incidente fue baleado un jefe tribal, lo que provocó la furia de los naturales, que se abalanzaron sobre Cook matándolo junto a cuatro de sus hombres.

La Pérouse

Jean-François de Galoup, conde La Pérouse, nació en Albi en 1741 en el seno de una familia francesa acomodada. En 1756 se enroló como guardiamarina cuando estalló la Guerra de los siete años, entre Francia e Inglaterra. Siendo ya un veterano con más de 18 campañas marítimas al servicio de su país, se retiró a la propiedad de su familia, al sur de Francia, desde donde fue llamado para dirigir una expedición que debía descubrir las tierras que no había explorado Cook.

Zarpó de Brest en Agosto de 1785 con el grado de almirante, a bordo de las naves “Astrolabe” (Astrolabio) y “Boussole” (Brújula), con el propósito de explorar el Pacifico siguiendo las rutas Cook y Bougainville y asegurar para Francia un lugar junto a Gran Bretaña, como potencia marítima.

La expedición concitó la atención de toda Francia. Al extremo que el enrolamiento en las naves debió suspenderse, dado el gran interés de mucha gente joven subteniente de 16 años, de la Academia Militar de París, de nombre Napoleón Bonaparte.

Se almacenaron provisiones para un viaje de cuatro años a bordo de las dos fragatas de 500 toneladas, se las dotó de los mapas más recientes y bitácoras de viajes anteriores, y se instaló un observatorio portátil.

El 25 de enero de 1786, los dos barcos, que se detuvieron en varias islas durante su viaje por el Atlántico, rodearon el cabo de Hornos y entraron al Pacífico. Luego de recalar en Valparaíso, llegaron el 8 de abril a la isla de Pascua.

Estando en Alaska la expedición sufrió una tragedia de proporciones al volcar las olas a dos embarcaciones que tomaban mediciones y cartografiaban la región, muriendo 21 hombres. La Pérouse prosiguió su exploración de las costas ese verano, llegando hasta Monterrey, California. Desde allí atravesó el Pacifico hacia el oeste y el 3 de enero de 1787 arribó a la colonia portuguesa de Macao, en el estuario del río Pearl en donde se ocuparon de reparar los barcos y aprovisionarse luego en Filipinas.

Seguidamente La Pérouse enfiló hacia el norte para cartografiar la costa de Asia: bordeó Taiwán, cruzó entre Japón y Corea hacia el mar de Japón, y navegó el estrecho que separa a Japón de la isla rusa de Sajalin. A fines de su segundo verano de exploraciones, los buques llegaron a la península rusa de Kamchatka.

En Septiembre de 1787 la expedición ya estaba nuevamente en las latitudes del sur. Se detuvo a cargar agua fresca en la actual Samoa, en donde los nativos atacaron las lanchas matando a 12 hombres, incluyendo al capitán de “L`Astrolabe” e hiriendo a 43. La expedición se retiró apuradamente, navegando hacia la costa este de Australia.

En enero de 1788, navegando en la bahía Botany, los franceses se sorprendieron al encontrar una flota inglesa: era la famosa Primera Flota, que llevaba a bordo unos 750 convictos- hombres, mujeres, y niños- que fundarían la primera colonia australiana. La Pérouse aprovechó el regreso de los ingleses a Europa para enviar cartas y reportes; en uno de ellos prometía volver a casa en junio de 1789. El 10 de marzo, los dos barcos zarparon de Australia, con curso hacia el noroeste, siendo aquella la última vez que se les vio con vida.

Casi cincuenta años después se encontrarían vestigios del hundimiento de las naves de La Pérouse. 

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